viernes, diciembre 15, 2006

Como si de la torre de Babel se tratara, a veces nuestros cuerpos no se entienden, aun abrazados, me abordas como el mar, sin olas, pero la espuma eriza mi piel, tus ojos llaman bersos, como si un poema recitaran nuestras bocas, tirando las ropas por las ventanas, y tras ese tiempo que nunca concedo a mis versos, todo acaba entre zarzamoras, que siempre llora bajo mis rincones, reloj de arena que se agota, que me calma.

2 comentarios:

Blogger Francisco M. Ortega Palomares ha dicho...

Inconexo resulta a veces el lenguaje del amor o del olvido.

3:15 a. m.  
Anonymous elangeldelasmilvioletas ha dicho...

que bonito. me gusta :):) muchos besos, y feliz navidad.

6:24 p. m.  

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