domingo, enero 02, 2011

Cada mañana es lo mismo,
el asombro, siempre nuevo
de ver lo natural que es la sonrisa
en mi rostro.
como brisa de septiembre.

Cada mañana la misma sorpresa
me despierto ensoñando tu cuerpo,
la naturalidad de tu abrazo,
el deseo de tu piel, de tu tacto.

Cada mañana
se eleva el misterio,
me descubro mirando unos ojos gatunos,
que no están frente a frente

Cada mañana,
revuelas como mariposa,
sobre mis pechos, con besos alados,
y rastro de tus caricias sobre mi cuello.

Al alba, cuando compruebo
la distancia,
no entiendo lo natural
de este sueño,
de sentir tu caricia,
tu beso, tu calor y tu cuerpo.

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